Depura tu organismo con el poder de la alcachofa

A lo largo del día, nuestro cuerpo va acumulando toxinas que son perjudiciales para nuestro organismo. La mala alimentación, el consumo de alcohol, el exceso de medicamentos, son algunos factores que pueden sobrecargar nuestro hígado, uno de lo órganos encargados de filtrar y retener las toxinas que ingerimos. Es fundamental por tanto llevar una alimentación que no someta a nuestro hígado a agrandes esfuerzos, o de lo contrario su capacidad depurativa podrá verse mermada.

Javier Gaite Thode

Javier Gaite Thode, es dietista especializado en terapia antienvejecimiento. Su principal objetivo es promover unos hábitos de vida saludables como medio para alcanzar la salud y lograr la longevidad, y también promover una adecuada comprensión de la ciencia. Creador del blog: www.nutricion-antiedad.com

Uno de los alimentos que más puede ayudarnos a proteger nuestro hígado es la alcachofa. Esta planta ya era conocida en la antigüedad por griegos y romanos, de hecho su nombre científico (Cynara scolymus) deriva de Cynara, el nombre de una muchacha, que tras haber estado enamorada de Zeus y abandonarle, fue convertida por este en alcachofa.

La alcachofa es rica en cinarina y silimarina, dos sustancias muy beneficiosas para la función del hígado. Por su parte, la cinarina actúa aumentado la producción de bilis, una secreción necesaria para digerir las grasas, las vitaminas liposolubles y la eliminación de peligrosas toxinas. Por otro lado, la capacidad antioxidante de la silimarina protege al hígado del exceso de radicales libres.

Consumir alcachofa con regularidad es por tanto una de las mejores estrategias que podemos adoptar para mantener alejadas a las toxinas y mantener nuestro hígado en buen estado. Además, su riqueza en agua y fibra la convierten en un alimento ideal para los regímenes de pérdida de peso.