Rompiendo mitos en torno al uso del botox

23 febrero 2012

A pesar de ser uno de los tratamientos más efectivos para reducir las arrugas, el bótox sigue siendo aun objeto de cierta desconfianza. Esto se debe, en gran parte, al desconocimiento y la ingente cantidad de mitos que circulan de boca en boca. Sin embargo como vamos a ver, el bótox, cuando es aplicado por un profesional aporta muy buenos resultados de forma segura.

Cuando hablamos del bótox nos referimos a la toxina botulínica, una neurotoxina producida por una bacteria (clostridium botulinum, la misma que causa el botulismo) que tiene la propiedad de producir parálisis muscular. Esta propiedad es usada en dermocosmética para inhibir el movimiento muscular por relajación. Al aplicarlo, los músculos no se contraen y se reducen de forma considerable las líneas de expresión.

Esta forma de actuar ha dado origen a la creencia de que el bótox reduce la capacidad de gesticular, y por tanto, la expresividad del rostro. Sin embargo, eso sólo ocurre cuando es aplicado en grandes cantidades, y en general, por gente no cualificada; de ahí que sea importante que los tratamientos a base de bótox sean realizados en centros especializados y por médicos titulados.

Javier Gaite Thode

Javier Gaite Thode, es dietista especializado en terapia antienvejecimiento. Su principal objetivo es promover unos hábitos de vida saludables como medio para alcanzar la salud y lograr la longevidad, y también promover una adecuada comprensión de la ciencia. Creador del blog: www.nutricion-antiedad.com

Una aplicación de bótox suele durar varios meses y sus efectos empiezan a notarse a partir de las 24 horas. En cada aplicación se inoculan dosis muy pequeñas de toxina butolínica, de ahí que no suela presentar efectos secundarios. En algunos casos puede producirse un pequeño hematoma en el punto de la aplicación que suele durar unas pocas horas y que puede ser corregido perfectamente con maquillaje. Los mejores resultados se obtienen en las arrugas del entrecejo, patas de gallo y arrugas horizontales de la frente.

Debido a su eficacia y escasos efectos secundarios, el bótox ha ido ganando terreno a otras técnicas más invasivas y traumáticas, como el lifting. El simple hecho de ser un procedimiento que se administra mediante inyecciones y la ausencia de cuidados postoperatorios, hacen de la administración de bótox uno de los tratamientos para la reducción efectiva de arrugas más empleados en la actualidad.