Exfolia tu piel y saca a relucir su lado más joven

16 febrero 2012

Uno de los secretos para tener la piel en buen estado es la exfoliación. Al exfoliar eliminamos las células muertas de la piel que se han ido acumulando como resultado de la renovación celular. A su vez, la exfoliación acelera este proceso y permite activar la circulación, reducir el aspecto de manchas y cicatrices y suavizar la piel. La exfoliación también permite que los principios activos de las cremas se absorban mejor y ejerzan con más eficacia su acción.

Javier Gaite Thode

Javier Gaite Thode, es dietista especializado en terapia antienvejecimiento. Su principal objetivo es promover unos hábitos de vida saludables como medio para alcanzar la salud y lograr la longevidad, y también promover una adecuada comprensión de la ciencia. Creador del blog: www.nutricion-antiedad.com

La exfoliación puede ser de dos tipos: química y mecánica. La exfoliación química comprende el uso de ácidos y preparados enzimáticos y debe ser realizada por un profesional. Por su parte, la exfoliación mecánica se lleva a cabo mediante cosméticos granulados, guantes de crin u otros procedimientos como la dermoabrasión. Este tipo de exfoliación es la más frecuente y debemos realizarla semanalmente como parte de nuestra rutina de cuidados para la piel.

Según el tipo de piel que tengamos, exfoliaremos con mayor o menor frecuencia. Las pieles normales tendrán suficiente con una exfoliación semanal. Las pieles grasas y mixtas necesitarán al menos tres exfoliaciones semanales con un gel suave, sin embargo si estas son de tendencia acnéica se debe evitar, ya que podría irritarse la piel. Las pieles secas y sensibles se beneficiaran de una exfoliación semanal, aunque aquí es importante remarcar el uso de exfoliantes formulados con ingredientes suaves y emolientes.

Además, debemos de tener en cuenta que conforme envejecemos la regeneración celular se hace más lenta, por eso la piel necesita exfoliaciones más frecuentes que la ayuden a estimular este proceso. Dos exfoliaciones semanales con productos específicos para pieles maduras será suficiente.

Tras exfoliarnos debemos usar una crema hidratante que contrarreste la irritación producida. Esto es especialmente importante si vamos a tomar el sol, ya que la exfoliación deja la piel más sensible a los rayos ultravioleta; en ese caso usaremos una crema con suficiente protección solar.

La constancia será nuestro mejor aliado, de nada servirá exfoliarnos si lo hacemos de forma muy espaciada. Debemos ser persistentes e incluir esta rutina de belleza en consonancia con nuestro tipo de piel, sólo así nos beneficiaremos de todas sus bondades.