Protege tu piel del duro invierno

9 febrero 2012

Como todos los años por estas fechas, el frío llega con fuerza y amenaza con destruir la salud de nuestra piel. Aquellos que tengáis la piel grasa o mixta quizás notéis más sequedad de lo normal, y no digamos ya los que tengáis la piel seca. El frío también hace que nuestra piel se torne pálida y quebradiza. Estas agresiones son debidas al menor aporte de oxígeno y nutrientes que la vasoconstricción causada por el frío produce. Esta situación se ve empeorada por una mayor dificultad para producir sebo y sudor con normalidad.

A pesar de ello, se puede lucir una piel en buen estado siempre que tomemos una serie de medidas encaminadas a proteger la piel de las duras condiciones invernales.

Las zonas del cuerpo que más suelen sufrir durante el invierno son la cara y las manos, ya que están más expuestas. Por eso la primera medida a tomar, por muy evidente que parezca, es hacer uso de guantes y bufanda, de esa forma estaremos reduciendo la zona expuesta al frío.

También es adecuado nutrir bien la piel con cremas que aporten una dosis extra de hidratación. Al igual que los esquimales untan su piel con grasa de ballena o foca para proteger la piel del frío, nosotros también tenemos ungüentos encaminados a tal fin. Una buena estrategia es usar cremas nutritivas orientadas a pieles secas o cremas de noche (cuya concentración de nutrientes es mayor que las cremas de día) en cualquier momento del día que sintamos la piel seca y tirante. Su poder hidratante es mayor y compensará la sequedad que el frío produce en la piel.

Tampoco debemos olvidarnos de los filtros solares. El hecho de estar en invierno no es excusa para no protegerse de los rayos ultravioleta. Estos actúan durante todo el año, por lo que nunca debemos prescindir de cremas con filtros solares.

Javier Gaite Thode

Javier Gaite Thode, es dietista especializado en terapia antienvejecimiento. Su principal objetivo es promover unos hábitos de vida saludables como medio para alcanzar la salud y lograr la longevidad, y también promover una adecuada comprensión de la ciencia. Creador del blog: www.nutricion-antiedad.com

También debemos prestar especial atención a los sistemas de calefacción, los cuales roban la humedad de la piel tornándola aun más seca. Lo ideal es estar en casa con un jersey y no subir la calefacción a más de 20º C.

A la hora de ducharnos en esta época del año podemos pecar de usar agua demasiado caliente. Esto puede llegar a traumatizar a la piel y hacer que los vasos sanguíneos se rompan. Lo ideal es usar agua tibia, y a continuación, aplicarse una crema nutritiva en todo el cuerpo.

Y ya por último, no nos olvidemos de tomar suficiente agua. La hidratación comienza por dentro, si no nos hidratamos de manera óptima y bebemos al menos 6 vasos de agua al día, nuestra piel quedará más expuesta a la deshidratación del invierno.

Poner en práctica estas medidas hará que nuestra piel no sufra tanto y quede radiante para la llegada del buen tiempo.