Rejuvenece tu piel sin agredirla con ácido mandélico

12 enero 2012

Los tratamientos de cabina son, a día de hoy, la mejor forma de obtener resultados a corto plazo en lo que el cuidado de la piel se refiere. Te vamos a contar hoy uno de los más demandados por sus positivos efectos en el rejuvenecimiento facial y algunas alteraciones de la piel: el peeling con ácido mandélico.

Javier Gaite Thode

Javier Gaite Thode, es dietista especializado en terapia antienvejecimiento. Su principal objetivo es promover unos hábitos de vida saludables como medio para alcanzar la salud y lograr la longevidad, y también promover una adecuada comprensión de la ciencia. Creador del blog: www.nutricion-antiedad.com

El ácido mandélico es un alfahidroxiácido que se extrae de las almendras amargas. El nombre deriva de la palabra alemana “mandel”, que significa “almendra”. Este ácido actúa estimulando la síntesis de colágeno, hidratando la piel y ejerciendo una profunda acción exfoliante, astringente y antimicrobiana, lo cual le convierte en un tratamiento muy útil para el tratamiento de arrugas, manchas y algunas alteraciones de la piel como el acné o la rosácea.

A diferencia de otros tratamientos con alfahidroxiácidos (como aquellos que usan ácido glicólico), los peelings con mandélico producen una exfoliación suave que deja la piel menos sensible y menos expuesta a los rayos ultravioletas, de ahí que sea un tratamiento ideal para todas las épocas del año con el que poder recuperar el aspecto saludable que el tiempo y las agresiones robaron a tu piel.